Aprendiendo a reciclar
Comencemos por aclarar qué significa reciclar. Bien, reciclar es el acto de reutilizar en un proceso de fabricación, algún objeto (o las partes del mismo) que ya cumplió su tiempo de vida útil. El propósito de esta actividad es reducir la contaminación, ya que en vez de usar nuevos insumos, reutilizamos otros. De esta forma, evitamos la acumulación de los deshechos.
Ahora, hablemos de la importancia de reciclar. El inicio de la etapa industrial en la vida del hombre, y sus subsecuentes avances tecnológicos, han permitido que producir en masa resulte cada vez más fácil. Pero, a pesar de las facilidades que la tecnología nos ha proporcionado, algunos estudiosos especulan que esto ha dado paso a una cultura orientada hacia en consumo, cuyas consecuencias podemos observar en nuestro día a día. Por ejemplo, muchos han adquirido la costumbre de comprar cosas inservibles, de las cuales se deshacen al día siguiente. Este hábito y otros similares, han aumentado indiscriminadamente los niveles de contaminación global. Felizmente, existen 2 formas de salir de este problema: la primera es reducir el consumo, la segunda, reciclar.
Aunque resulte difícil de creer, reciclar puede ofrecer muchas ventajas, tanto a consumidores, como a vendedores. Hablemos primero de las ventajas de los vendedores: esta actividad les proporciona insumos más económicos, es decir, reciclar significa ahorro. Para el consumidor resulta similar. Escoger productos reciclados o retornables resulta mucho más económico. Acudamos a un ejemplo de la vida diaria: el precio de una gaseosa retornable es mucho menor que la de una no retornable, a pesar de que ambas tengan la misma cantidad. No olvidemos que el medio ambiente también gana cuando reciclamos: ¡Al reciclar 10 toneladas de papel se salvan más de 20 mil árboles!
Reciclar puede brindarnos otros beneficios como: el utilizar una menor cantidad de recursos renovables (agua y árboles), y no renovables, como el petróleo, carbón y algunos metales como el aluminio. Además, también disminuye el gasto de energía ocasionado en la obtención de insumos de primer orden. Y por otro lado, gracias al reciclaje, se han generado muchos empleos cuyas actividades estén relacionadas con el recojo de deshechos.
Como consumidores, podemos contribuir con aquellas entidades encargadas de promover esta actividad, mediante la correcta separación de nuestros deshechos. En España, la encargada de esta tarea es Ecoembes. Los contenedores usados por esta institución son de 4 colores: amarillo, azul, verde y plomo. En el contenedor amarillo se deben colocar los envases plásticos y las latas; en el contenedor azul, el papel y el cartón; en el contenedor verde, va el vidrio. Finalmente, en el contenedor plomo van productos variados como: pilas, metales, etc.
Es muy importante que los niños, aun desde muy pequeños, comprendan lo que significa reciclar, ya que nuestro papel no es nada complicado: solo consiste en aprender a clasificar los deshechos, para luego colocarlos de manera separada.
A manera de promoción, muchos colegios organizan ferias en las cuales los alumnos aprenden a reciclar mientras se divierten: su reto es crear el producto más novedoso hecho a base de objetos reciclados. Otra forma muy creativa de promocionar el reciclado es a través de la moda. Se organizan eventos en los que se premia al diseñador que confeccione la prenda más creativa hecha a base de objetos reutilizados.
Como ven, todos podemos contribuir, a la vez que ahorramos, protegemos la naturaleza.
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