La libertad y su sentido filosófico
Libertad, su sentido filosófico es el de libre albedrío que es la capacidad de elección, de hacer esto o aquello; esa es la libertad propiamente dicha; esto quita de lado la necesidad interna y la coacción externa y si solo se da alguno de estos aspectos no es libertad. Hablar de libertad es hablar del mismo hombre, algo que importa a la esencia misma del hombre, por eso el hombre siempre ha admitido la libertad y nunca la ha rechazado.El origen de la libertad se da por la misma condición espiritual del hombre. El hombre entiende las cosas como algo diferente de si mismo; de esa capacidad de distanciamiento nace la libertad; o sea, la capacidad para elegir los objetos para sus fines propios y para la realización de su vocación humana; este separarse de las cosas es trascendente, es estar por encima de lo material, es capacidad de reflexión y de elección de las cosas como tales y diferentes del sujeto. La libertad por si misma implica ausencia de coacción interna y externa para elegir los medios que van a llevar a la realización de la vida humana, tiene dos aspectos importantes:*En sentido negativo; la libertad implica ser libre de, o sea de condicionamientos que impiden y obstruyen la realización del hombre (condicionamientos físicos, políticos, sociales, etc.) *En sentido positivo; ser libre para, disponer de uno mismo para realizar los auténticos valores humanos. La libertad alcanza un pleno sentido cuando se convierte en libertad para el bien, la verdad y la realización de lo propiamente humano. Erich Fromm nos hace conscientes de que la libertad, a través de la historia, ha seguido un camino paradójico y de enfrentamiento, de la alternancia de “la libertad de" “y de “la libertad para” es como si supiese que libertades debe conseguir, pero esta meta a conseguir se presentase insegura y difícil. Es como conseguir libertades que luego no se saben utilizar. El hombre, en el proceso liberador, va ganando en independencia y autonomía y al mismo tiempo, se hunde en la soledad, la inseguridad y la angustia.El hombre actual es esclavo de la prisa y de sus ambiciones para conseguir bienes materiales. El hombre de hoy ha vendido su libertad. Prefiere que lo apruebe el ambiente y la cultura que le rodea a ser libre con todas sus exigencias.El hombre de hoy ha olvidado la tradición y con ello los valores que le dicen lo que tiene que hacer y así ha llegado a despreciar de la vida, no tiene una tarea noble a la que entregarse, dedica todas sus energías y fuerzas en verse a si mismo; pero cuando más se mira, más neurótico se vuelve. El hombre actual ha construido en Nueva York una estatua a la libertad, sin construir otra a la responsabilidad, por eso falla el autentico concepto de la libertad: La esencia de la existencia humana está en la capacidad de ser responsable. El hombre se salva, del sin sentido, a la medida en que tiene delante una buena tarea, tarea trascendente que le lleva a dar lo mejor de si mismo. Si no la tiene, el hombre enferma; la neurosis de hoy en día son neurosis noógenas (nous=vous=entendimiento, espíritu) que tiene su causa profunda en la falta de sentido ultimo por la vida. Por ello la felicidad no se debe buscar directamente, no se compra, solo puede venir a consecuencia de haber entregado lo mejor de nosotros mismos a una causa noble.
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