LOS HOMBRES DE BLANCO
Todos tenemos recuerdos fijos ambientados en la etapa de la niñez. Indudablemente que uno de los principales escenarios de esta época es la escuela, allí se suscitaron probablemente nuestros más bonitos recuerdos y por qué no los peores también. Sin embargo, esto no quita que todos en algún momento hayamos deseado fervientemente regresar en el tiempo y vivir nuevamente estos bonitos años en que nuestra única preocupación era la educación y los juegos. No andábamos abrumados por la rutina del trabajo ni por la presión que arrastramos los que somos padres y tenemos que pagar las interminables cuentas de colegio, casa y salud. Dije salud, eso me recordó una anécdota suscitada justamente a temprana edad, cuando estaba apenas en los primeros años de mi educación primaria en la escuela. Si un niño está relacionado con la palabra salud indudablemente no es un grato recuerdo. Casi nadie recuerda haber estado en una clínica u hospital y haberla pasado bien. Esos recuerdos corresponderían más bien a la etapa de la adolescencia en que algunos tuvimos la suerte de ser hospitalizados y atendidos por una hermosa y voluptuosa enfermera a la cual llamábamos a cada rato para que nos acomode la almohada y así poder oler su exquisita fragancia. Pero esa historia la contaré en otra ocasión, este post lo quiero dedicar a uno de los episodios más traumáticos que me tocó vivir y, lo que es peor, con la total complicidad y consentimiento de mis padres.
En efecto, para este propósito fui timado de la manera más vil por mis propios progenitores. Fui sacado de mi habitación con engaños y trasladado hasta la clínica del terror como le llamé en esos años y aún ahora cuando paso por esa maldita vereda, el cuerpo se me escarapela. Era una mañana como cualquier otra, recuerdo que hacía un poco de frío y estaba en plenas vacaciones del colegio. El año anterior había sido bueno y me esperaba el segundo año de primaria pero recién en unas cuantas semanas más. Claro que en ese tiempo yo no era muy consciente de estos cronogramas, pero lo digo para situar en contexto al lector. Como todo niño, tenía mi pediatra que se había convertido casi en un integrante más de la familia, iba periódicamente a examinarme y además lo llamaban hasta de madrugada cuando me sentía mal y mi familia no sabía cómo actuar. Pues allí estaba el doctor Vega, siempre solícito a la hora que fuese con esa linternita estilo minero que usan los doctores para examinar las amígdalas. Hago acopio de estas imágenes porque hasta entonces, todos mis encuentros con los representantes de la salud habían sido bastante amistosos y no tenía razón alguna para temer a los hombres de blanco. A decir verdad, incluso una que otra inyección me había sido colocada sin mayores contratiempos que una pequeña charla previa o una distracción no hayan podido resolver. Pero llegó un día en que la línea se quebró.
Como dije, aquella mañana, mis padres me dijeron que nos íbamos de compras. Eso significaba ir a pasear por las tiendas, ver un poco de ropa –que no me entusiasmaba mucho-, ir a la juguetería y terminar almorzando en algún restaurante del camino. En efecto, así fue, pero después de pasar por la clínica. Yo era medio distraído y no sabía para qué parábamos primero en la clínica, supe que de un centro de salud se trataba pues había algo de movimiento de enfermeras, camilleros y doctores. De pronto me vi en una sala casi vacía, siempre con mis padres al costado. Pero aquella estancia no me dio buena espina, vi muchos tubitos de vidrio, algunas ligas y mucha iluminación. De pronto hizo su ingreso un doctor portando un pequeño maletín, se sentó a nuestro lado e indicó que me arremangaran ambas mangas de la chompa que traía puesta. Luego procedió a colocar una gruesa liga alrededor de mi antebrazo, justo arriba de la comisura del codo. En seguida introdujo una jeringa en mi antebrazo, pasó un minuto y me aplicó otra y luego otra y otra. Después del primer pinchazo, no sentí mucho dolor pero después del segundo y tercero ya no podía decir lo mismo y luego perdí la cuenta, lo tomé como una agresión y empecé a llorar amargamente y a todo volumen. Lo que más me desconcertaba era que mis padres no hacían nada por salvarme de aquel lunático. Habrán sido un total de quince pinchazos en cada antebrazo, no sé ni cómo transcurrió el resto de aquel día y de los sucesivos. Años después me enteré que fue un procedimiento para determinar a qué sustancias era alérgico. ¡Salvajes!
LA ALTA INVESTIDURA Y LOS BUENOS MODALES
Dicho y hecho, el domingo por la noche, con preocupación me despedí de mi novia y regresé a mi propia casa. Al llegar me topo con la sorpresa de encontrar el patio de mi casa un tanto inundado con charcos. No había llovido y pensé en una fuga de agua. Efectivamente de eso se trataba pero con un pequeño agravante, la fuga correspondía a la tubería del desagüe. Domingo en la noche, de hecho ningún plomero iba a acudir a la emergencia así que simplemente tiré un poco de aserrín sobre la zona y lo dejé así hasta el día siguiente. A primera hora del lunes, antes de ir a trabajar, llamé al plomero y dejé a mi empleada doméstica al frente del problema. Salí con retraso y por poco y llego tarde a trabajar. Para colmo, me topo con que me habían asignado nuevas labores, la cuales me tomaría más tiempo del debido asimilar. Las horas me quedaban cortas y con tanto trajín, no llamé a mi novia a ver cómo seguía. Recién al mediodía pude comunicarme con ella. No había ido a trabajar porque le dolía mucho el estómago. La mala racha seguía. En fin. Ya en la noche llegué a mi casa y comprobé que el plomero había empezado a trabajar más tarde de lo debido y aún no había terminado la obra. Lo que es peor, dejó dicho que no se usara el servicio de agua y mucho menos el de desagüe. Claro, ahora yo debía ingeniármelas para ducharme y hacer mis necesidades en el aire. Hubiese sido una falta de consideración y de respeto descargar mi furia con la empelada así que conté hasta diez y volví a la calle para buscar un lugar público donde ocupar el sanitario.
Pensé entonces que debería ir a dormir a casa de mi novia, ahí podría ducharme e ir a trabajar de frente al día siguiente, de paso la asistía. Quise darle la sorpresa y no la llamé antes. Cuando llegué hasta su casa vi que no estaba. Sucedió que su hermana la había llevado hacía unos minutos a la emergencia de una clínica pues los cólicos siguieron durante el día y para la noche el dolor se volvió intolerable. De esto me enteré al llamar al móvil de mi novia. Su hermana contestó y me indicó en qué clínica estaban. De inmediato y como un loco salí rumbo al centro médico. Entre como una tromba por el servicio de emergencias y pregunté por mi novia. Me dieron la referencia y la ubiqué. Ya el médico había dado su diagnóstico y al parecer tenía una enterocolitis aguda o un caso de diverticulitis aguda. En ambos casos había que observar durante 48 horas y se pensó en cirugía. Pero un hecho ocurrió en el pabellón de emergencias de la clínica. Sucede que dicha clínica es de propietarios de una congregación religiosa y una monja se paseaba por el pabellón de emergencias echando a los parientes de los enfermos. En verdad decía que sólo un familiar por paciente podía quedarse pero las formas que utilizaba dejaban mucho que desear. A mí, prácticamente me arreó como si de una bestia salvaje se tratara. Dando palmadas y batiendo las manos como cuando se dirige a un rebaño o incluso a una piara. La maniobra resultaba por demás aparatosa pues la monja traía un hábito blanco y el crucifijo colgando pero su educación y principios quedaban en el otro extremo. En verdad le correspondía un uniforme de gendarme o de vigilante privado. En fin, no iba a bajar a su nivel y me di media vuelta y salí solicitando calma. Que diferencia con otra de sus correligionarias que se mostró muy solícita al atendernos. Bien dicen que de todo hay en la viña del Señor.
Pasada unas dos horas, le asignaron una habitación a mi novia y me ofrecí a quedarme a cuidarla. Pernoctaría en la clínica, dormiría en el sofá contiguo a su cama y al día siguiente me daría una ducha y me iría a trabajar mientras su hermana tomaba mi turno para velar por ella. El Destino tenía otros planes y al día siguiente, con el cuello adolorido y habiendo descansado muy mal, me quise dar un duchazo, me quedé en sandalias, abrí la llave del agua fría y vi que no descendía un chorro de agua muy enérgico que digamos, así que opté por la llave de agua caliente. Fue la otra cara de la moneda. El chorro parecía un aluvión pero el agua calentaba demasiado. Total que no pude completar mi duchazo y tuve que alquilar el cuarto de un hotel para poder ducharme y salir volando para el trabajo. Afortunadamente mi novia está recuperándose y no hará falta la cirugía. Que bueno, porque no hubiese querido toparme con esa monjita de nuevo.
El nuevo paradigma educativo: adiós a las correas
Aprendiendo a reciclar
Comencemos por aclarar qué significa reciclar. Bien, reciclar es el acto de reutilizar en un proceso de fabricación, algún objeto (o las partes del mismo) que ya cumplió su tiempo de vida útil. El propósito de esta actividad es reducir la contaminación, ya que en vez de usar nuevos insumos, reutilizamos otros. De esta forma, evitamos la acumulación de los deshechos.
Ahora, hablemos de la importancia de reciclar. El inicio de la etapa industrial en la vida del hombre, y sus subsecuentes avances tecnológicos, han permitido que producir en masa resulte cada vez más fácil. Pero, a pesar de las facilidades que la tecnología nos ha proporcionado, algunos estudiosos especulan que esto ha dado paso a una cultura orientada hacia en consumo, cuyas consecuencias podemos observar en nuestro día a día. Por ejemplo, muchos han adquirido la costumbre de comprar cosas inservibles, de las cuales se deshacen al día siguiente. Este hábito y otros similares, han aumentado indiscriminadamente los niveles de contaminación global. Felizmente, existen 2 formas de salir de este problema: la primera es reducir el consumo, la segunda, reciclar.
Aunque resulte difícil de creer, reciclar puede ofrecer muchas ventajas, tanto a consumidores, como a vendedores. Hablemos primero de las ventajas de los vendedores: esta actividad les proporciona insumos más económicos, es decir, reciclar significa ahorro. Para el consumidor resulta similar. Escoger productos reciclados o retornables resulta mucho más económico. Acudamos a un ejemplo de la vida diaria: el precio de una gaseosa retornable es mucho menor que la de una no retornable, a pesar de que ambas tengan la misma cantidad. No olvidemos que el medio ambiente también gana cuando reciclamos: ¡Al reciclar 10 toneladas de papel se salvan más de 20 mil árboles!
Reciclar puede brindarnos otros beneficios como: el utilizar una menor cantidad de recursos renovables (agua y árboles), y no renovables, como el petróleo, carbón y algunos metales como el aluminio. Además, también disminuye el gasto de energía ocasionado en la obtención de insumos de primer orden. Y por otro lado, gracias al reciclaje, se han generado muchos empleos cuyas actividades estén relacionadas con el recojo de deshechos.
Como consumidores, podemos contribuir con aquellas entidades encargadas de promover esta actividad, mediante la correcta separación de nuestros deshechos. En España, la encargada de esta tarea es Ecoembes. Los contenedores usados por esta institución son de 4 colores: amarillo, azul, verde y plomo. En el contenedor amarillo se deben colocar los envases plásticos y las latas; en el contenedor azul, el papel y el cartón; en el contenedor verde, va el vidrio. Finalmente, en el contenedor plomo van productos variados como: pilas, metales, etc.
Es muy importante que los niños, aun desde muy pequeños, comprendan lo que significa reciclar, ya que nuestro papel no es nada complicado: solo consiste en aprender a clasificar los deshechos, para luego colocarlos de manera separada.
A manera de promoción, muchos colegios organizan ferias en las cuales los alumnos aprenden a reciclar mientras se divierten: su reto es crear el producto más novedoso hecho a base de objetos reciclados. Otra forma muy creativa de promocionar el reciclado es a través de la moda. Se organizan eventos en los que se premia al diseñador que confeccione la prenda más creativa hecha a base de objetos reutilizados.
Como ven, todos podemos contribuir, a la vez que ahorramos, protegemos la naturaleza.
Educación en línea
Muchas personas que ya trabajan y desean continuar su profesionalización, no lo consiguen debido a la falta de tiempo, ya sea por los horarios de trabajo o de la familia. Cursar una Maestría o un Doctorado en una universidad tradicional está totalmente fuera de su alcance, sin embargo, hoy en día existen otras modalidades para lograrlo, una de las más populares es la de seguir una carrera en línea (online career).
Al contrario de lo que piensa la mayoría, el estudiar una carrera vía internet no la hace más fácil, ya que no todos tienen la misma disposición para seguir instrucciones a distancia. Se necesita tener capacidad de organización y mucha disciplina. Hay que señalar que la cantidad de alumnos que abandonan sus estudios en línea es 20% mayor que el de las universidades tradicionales. Por otro lado, las universidades que ofrecen carreras vía internet se preocupan por conocer el nivel profesional de cada uno de sus alumnos (en el caso de aquellos que opten por programas de Maestría o Doctorado). Se busca que el alumno participe activamente en su aprendizaje, a la vez que se respeta su tiempo disponible. Es importante aclarar que los programas ofrecidos se dirigen especialmente a personas adultas con experiencia académica, ya que son los más afectados con la falta de tiempo.
Entre los beneficios ofrecidos están el poder estudiar desde casa, utilizar la biblioteca en línea, obtener asesoramiento curricular y educación continua. Hasta puedes tener una ceremonia de graduación. Los precios a pagar no son muy altos, y la mayoría de este tipo de instituciones te da la opción de poder pagar en cuotas.
Entre los programas ofrecidos están los de Licenciatura, Maestría y Doctorado. Los requisitos para optar por el programa de Licenciatura son los siguientes: contar con diploma de bachillerato y más de dos años de experiencia. Para el programa de Maestría, lo mismo que el anterior solo que esta vez se requiere más de 3 años de experiencia. Finalmente, para el programa de Doctorado, el requisito es contar con título de Maestría y más de 5 años de experiencia profesional.De los programas mencionados anteriormente el de Doctorado es el más importante. Debido a que los profesionales que opten por éste ya cuentan con preparación previa, el programa se desarrolla de manera personalizada. Luego de revisar los antecedentes y credenciales académicas, la situación profesional del estudiante se define con una evaluación inicial. Ésta ayuda a definir el número de horas crédito académicas que se le otorgará a cada alumno. En consecuencia, cada estudiante posee un programa único, además, en adelante cuenta con un consejero académico el cual se encarga de supervisar su avance.
Los programas de Doctorado están diseñados para brindar un conocimiento profundo de su campo de estudio (así como de métodos de investigación). Para poder conseguir el grado, el estudiante debe demostrar que comprende el tema y llevar a cabo una investigación propia.
Las carreras más solicitadas en línea pertenecen a 3 grandes áreas, la primera pertenece a la Escuela de Negocios y Economía (Contabilidad, Finanzas, Publicidad, etc.), luego sigue la Escuela de Ciencias e Ingeniería (Ingeniería Mecánica, Ingeniería Industrial, Computación, etc.), y finalmente la Escuela de Humanidades y Estudios Sociales (Psicología, Ciencia Política, Filosofía, Inglés, Música, etc.).
Como ven, en la actualidad existen diversos métodos para continuar avanzando académicamente, ya no hay escusa para no obtener un grado o para dejar de especializarnos. Estas instituciones de estudios superiores cubren muchas aéreas de estudio de alto grado de competitividad. En este mundo globalizado es muy importante prepararnos ya que la competencia laboral es reñida. Si queremos un mejor puesto es necesario prepararnos, para así, ser profesionales de éxito.
¡Por una Educación Moderna!
En Latinoamérica la educación atraviesa serias crisis, sin embargo, hay países emprendedores que tras seguir modelos europeos han logrado aumentar su calidad educativa. Pero, ¿qué significa calidad educativa? Bien, la calidad es un valor que se atribuye al producto educativo para que sea capaz de satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de la población, así como también, para que esté a la altura de los requerimientos del desarrollo socioeconómico nacional, ¿y por qué no?, también internacional.
Como se sabe, en la mayor parte de los países del mundo, mejorar la calidad de la educación se ha convertido en el reto fundamental de la política educativa de este nuevo siglo. Sin embargo, para evitar subjetividades al señalar qué es de calidad y qué no, los investigadores señalan que la calidad educativa es un conjunto cuyos puntos que representan una combinación de funcionalidad, eficiencia y eficacia; altamente relacionadas. Por lo tanto, la excelencia supone un alto nivel de coherencia entre todos los componentes del sistema.
Lo anterior, puede conseguirse mediante una adecuada administración de la acción educativa, y, una forma de hacerlo, es plantearla desde el punto de vista empresarial, pero, ¿cómo planteamos la actividad educativa desde un punto de vista empresarial? Mediante los siguientes pasos: Primero, la educación debe organizarse como una entidad productiva y debe tender al logro de óptimos resultados. Así, la educación podrá ser una empresa social rentable. Segundo, la educación, como un sistema, debería aplicar un enfoque científico-sistémico para hacerla más efectiva y más humana. Esto quiere decir, que cada una de las partes de la organización debe elaborar una tarea específica, para así lograr una mayor eficacia. Finalmente, este enfoque se considera muy útil en la planificación y gerencia de organizaciones educativas.
Como pueden ver, la idea de una empresa educativa ya ha estado presente en muchos tratados y su preocupación se centra, en incrementar la eficiencia y eficacia de estas instituciones gracias a una buena gerencia y, al control de calidad. Por lo tanto, la organización educativa como empresa, tanto pública como privada, tiene por objetivo primordial proveer servicios de alta calidad por lo cual, son las necesidades de sus consumidores, el sentido de la actividad económica.
En este tipo de instituciones (organizaciones educativas enfocadas empresarialmente), interactúan cuatro dimensiones. La primera de ellas es la dimensión económica. Se define por la eficiencia en la utilización de los recursos y herramientas tecnológicas. Esto puede conseguirse mediante la preparación y planificación presupuestaria, buena organización curricular y contratación de personal, provisión de equipos y material técnico. La segunda es la dimensión pedagógica. Se refiere al conjunto de principios y técnicas educacionales enfocadas hacia cumplir eficazmente los objetivos de la institución. La tercera es la dimensión política. Ésta tiene en cuenta las exigencias del derecho administrativo, es decir todo lo referente a políticas internas y al aspecto legal regulado por el Estado. Finalmente, está la dimensión cultural. Esta envuelve los valores y características de las personas que participan del sistema. Esta dimensión cobra importancia, especialmente, al permitir la promoción de la calidad de vida asociada en la comunidad.
Son muchos los factores lo que conllevan hacia una excelencia educativa, y también son muchos los países que han apuntado hacia enfocar estas instituciones empresarialmente, para así convertirlas en organizaciones más productivas. El resultado es positivo tanto para organizaciones privadas como estatales. En las organizaciones privadas se motivaría la competencia. Y como dicen, son los consumidores quienes más se benefician, en este caso vendrían a ser los alumnos, ya que cada institución ofrecería cada vez mejores servicios, para poder así, crecer económicamente, ¿por qué no?, abrir más locales. Recuerdo que el colegio donde cursé la secundaria inauguraba un local nuevo cada año. Además, apostaba por zonas nuevas, donde otros no se aventuraban debido a que el transporte público no pasaba por la zona, y para solucionar esto, ¡el colegio proporcionaba servicio de movilidad gratuita a sus alumnos!, fue todo un éxito. Actualmente cuenta con más de 20 locales.
Por otro lado, en las organizaciones públicas, todos ganan. Los procesos se agilizarían y los alumnos de menores recursos recibirían una mejor educación. Para esto, no solo es necesaria la apertura de programas por parte del Estado para preparar a los docentes, sino también de concientizarlos. Es necesario que comprendan la importancia de su labor, ya que en sus manos se encuentra el futuro de los niños y adolescentes. Y si los niños son el futuro del país, entonces, ¡los maestros son los forjadores del futuro!
Implementación educativa en Madrid
La formación del educador
Al inicio de la época escolar muchos niños, que llegan por primera vez al colegio experimentan miedo, el cual se basa primordialmente en saber que se mantendrán apartados de sus madres, algo a lo que están bastante acostumbrados, así como a conocer nuevas personas y realizar nuevas actividades desconocidas para ellos. Sin embargo un temor que ellos no toman en cuenta es el de no poder enfrentar satisfactoriamente esta etapa de colegio.
Ello se debe primordialmente a que se encuentran frente a una etapa, para la cual muchas veces no está preparados, y en la que los maestros, que tiene como misión ayudarlos a superar paso a paso el grado de conocimientos que deben adquirir, no se encuentran capacitados para ello.
El rol que cumplen las autoridades, es decir, en este caso el Ministerio de Educación, que debe ir más allá de contratar a personas que posean el título de profesor, debería de cubrir esas necesidades de capacitación. Tomando en cuenta que en la modernidad del mundo, no sólo los conocimientos sino también la pedagogía evolucionan tanto de manera cuantitativa como cualitativa, tomando nuevas formas, descubriendo nuevos métodos, para hacer llegar al alumno los saberes que quedarán en éste de manera que pueda emplearlos adecuadamente, y de acuerdo a sus necesidades, en el futuro.
De esta forma las medidas que deben tomar los responsables de este sector van desde las constantes capacitaciones hasta las evaluaciones rígidas a los maestros, aquellos que con su labor no sólo cumplen un rol importante en la sociedad, además tienen el peso de saber que de ellos depende la funcionalidad de los futuros ciudadanos dentro de esa misma sociedad, en vista que son ellos quienes -después de los padres- los forman en conocimientos, valores y relaciones humanas, dándoles pautas y reglas a seguir para su vida.
En este sentido la educación infantil, al ser la base de todo el crecimiento académico debe contar con puntos básicos, ya que de no ser así se irán dejando vacíos que crecerán al mismo ritmo que se avanza en el colegio: cuando se llega al nivel de educación secundaria hay muchos alumnos que no pueden desarrollar satisfactoriamente una operación matemática que en la primaria presentaba cierta dificultad, pero que en este nuevo nivel debería haber sido solucionada fácilmente. La culpa de este “fracaso” no se debe solamente al estudiante, sino también a su profesor, que puede saber de la materia pero no contar con los elementos de enseñanza suficientes como para hacer entender al alumno los métodos que se deben emplear, para un aprendizaje completo, no sólo memorístico, como muchas veces puede ocurrir
Ocurre lo mismo en el campo no académico en donde los maestros también son formadores, y son ejemplo de aquellos a quienes enseñan. La formación humana de un profesor, que debe ser impecable, sumado a los conocimientos que maneja y que debe ir renovando junto a la forma de enseñar o transmitir sus saberes, son los elementos necesarios para que un ñiño pueda llegar al colegio listo para enfrentarse a un nuevo mundo que le de las herramientas útiles para desenvolverse y ser parte de la sociedad
Lo polidimensional de la corrupción
La corrupción es un fenómeno estructural que violenta las diferentes relaciones sociales existentes en la sociedad. Violenta las relaciones políticas que debilitan al Estado y a las relaciones económicas que, bajo la apariencia de reducir costos, afectan a los más necesitados. Asimismo, violenta las relaciones personales al introducir patrones fuera de las reglas social. De esta forma, el conjunto de valores que deben ser la base de una sociedad democrática son dejados de lado. En rigor, la corrupción como fenómeno estructural violenta al individuo y al mundo social, político, económico y cultural que le rodea.
La corrupción es polidimensional. Para combatirla, ninguna dimensión puede ser descartada. En sí, la corrupción atenta contra la dignidad de los seres humanos. Toda acción corrupta afecta el ejercicio pleno de los derechos humanos, así como, la satisfacción de las necesidades de estos. Afecta el desarrollo de las personas puesto que las priva de poder desarrollar sus capacidades. Ésta es la dimensión personal de la corrupción.
Por otro lado, la corrupción afecta las relaciones sociales de las personas. Introduce prácticas de conducta fuera de las reglas socialmente admitidas. Resquebraja y debilita los mecanismos de producción y reproducción social de una comunidad. En sí, toda acción corrupta afecta el ejercicio pleno de los derechos de la sociedad. Imposibilita la satisfacción de sus necesidades. Atenta contra su dignidad colectiva. Esta es la dimensión social de la corrupción.
La corrupción distorsiona la economía. Resulta obvio que las acciones corruptas, a diferencia de lo que antes se entendía, incrementan los costos de los productos. Las coimas clandestinas aumentan los costos de producción. Este sobrecosto, planificado o no, se traslada luego al precio del producto o servicio. Quien recurre al sobrecosto corrupto desplaza al que no recurre al mismo. La distorsión de igualdad de reglas para todos ha sido consumada. Ésta es una parte de la dimensión económica de la corrupción.
Asimismo, los recursos utilizados en la corrupción, por otro lado, desvían fondos para actividades que no necesariamente son prioritarias para la sociedad o para las personas más necesitadas. La corrupción impide invertir o focalizar la actividad pública, social o privada en programas sociales orientados a combatir la pobreza. Por este motivo , es que afecta directamente a los más pobres, no sólo porque encarece los productos sino porque los priva de recursos públicos que podrían destinarse a programas que los beneficien. Ésta es la otra parte de la dimensión económica de la corrupción.
Otro aspecto que cabe mencionar es que la corrupción debilita a la democracia. La realización de actividades y prácticas ajenas a las reglas o normas admitidas que no respetan los procedimientos y mecanismos oficiales de las instituciones públicas atentan contra la eficiencia y credibilidad de las mismas. El debilitamiento institucional afecta la consolidación y el desarrollo de la democracia. En sí, la corrupción atenta contra el equilibrio de poderes, propicia la clandestinidad en desmedro de la publicidad, concentra y oculta información, promueve una cultura del secreto en lugar de una cultura de la transparencia. La democracia es equilibrio de poderes que van desde la información, la participación y la transparencia. Lo ideal sería ver a la democracia como un derecho personal y social, como una forma de gobierno, como un modo de vida. Es decir, verla como un modelo. Como una cultura anticorrupción. Sin embargo, si se da todo lo contrario, la democracia se estanca, se debilita, se destruye. Ésta es la dimensión política de la corrupción.
La democracia se debilita mucho más cuando, desde las propias esferas del Estado o del gobierno, la corrupción se convierte en instrumento de gestión gubernamental. Marcos en las Filipinas, Duvalier en Haiti, Ceucescu en Rumania, Noriega en Panamá, los Salinas de Gortari en México, Videla en Argentina, Fujimori y Montesinos en el Perú, son algunos ejemplos de cómo la corrupción ha tomado por asalto, capturado, con elecciones o sin ellas, a diferentes Estados.
Finalmente, se puede decir que la corrupción es una contracultura. Los valores de justicia, equidad, igualdad, tolerancia, democracia, son dejados de lado por prácticas clandestinas que buscan beneficios particulares en desmedro de los colectivos sociales. Por ello, la corrupción es sumamente peligrosa, porque no es un conjunto de actos aislados sino la viva expresión de prácticas y comportamientos que se dan dentro de las sociedades. En sí, no es fortuita ni espontánea, no es circunstancial ni estática. La corrupción como contracultura es un motor dinámico de nuestras sociedades que tiene raíces históricas. Ésta es la dimensión cultural de la corrupción.
La corrupción es un fenómeno global. La corrupción se fortalece cuando los grandes centros de poder político y económico en el mundo (países desarrollados y grandes transnacionales) no sólo realizan y auspician prácticas corruptas sino, también, cuando dichos centros de poder propician, negocian, toleran y hasta se asocian con gobiernos corruptos. La corrupción local o nacional se optimiza e integra con la transnacional. Esta es la dimensión transnacional de la corrupción.
Asumir la pluralidad de dimensiones de la corrupción permitirá diseñar mejores propuestas para combatirla. La solución está al alcance de todos. Primordialmente de la sociedad en su conjunto. Combatir todas sus dimensiones puede resultar algo complejo pero gracias a la educación aún es posible de lograr. Sin embargo, si nadie hace nada al respecto, el futuro de las sociedades no será muy prometedor.



